Hoy Querido amigo, te compartimos cinco razones por las cuales NO debes ingresar a la Masonería. Así es, quizás pienses que la Masonería es para todos, pero antes de que pienses que la Masonería es para tí, piensa si TU eres para la Masonería; piensa que la información que leerás en unas líneas más abajo es para que hagas conciencia y NO para persuadir en tomar otro camino en tu vida.

TIENE COSTO.

La luz espiritual no tiene costo pero ingresar a la Orden de la Francmasonería si lo tiene. Por lo tanto debes de saber qué mes con mes deberás de estar pagando una cantidad fija a la Logia de tu procedencia. Estas cuotas pueden variar entre los $400.00 y los $600.00 mensuales, dependiendo de la Logia. Así que ingresar te va a dar la responsabilidad de siempre estar al corriente con tus cuotas.

En la Masonería  necesitamos  Masones  que  pueden  pagar  sus cuotas.

Aunado a eso el mismo ingreso tiene costo. La Ceremonia de Iniciación, ronda los $5,000.00, pero puede tener un costo mayor, también dependiendo de la logia, a eso hay que añadir que la ceremonia de paso para cada grado también tiene un costo y será muy variable.

En pocas palabras, ingresar a la Masonería implica que eres libre económicamente y que puedes destinar parte de tus ingresos a pagar la membresía. Y por si eso fuera poco…

CONSUME TU TIEMPO

El Trabajo Masónico, como es comúnmente conocido, se realiza de manera ritualística un día a la semana, a cierta hora específica, cada mes, por el resto de tus días. Debes de ser consciente de esto, mi amigo aspirante a ingresar a la Masonería. El trabajo va en función del tiempo y el hecho de pertenecer a una Logia te lo va a consumir. No sólo hay que estar asistiendo constantemente, sino que la naturaleza misma de nuestros trabajos te exige investigación, estudio y aprendizaje.

De hecho, mientras más avances dentro de la masonería, tendrás que asistir más tiempo a la logia. Y la realidad es esta, si no asistes se te da de baja de manera administrativa. LA MASONERÍA EXIGE ASISTENCIA REGULAR Y NO NECESITA MIEMBROS QUE SÓLO VAYAN OCASIONALMENTE. El Masón es disciplinado y dueño de su tiempo.

HAY GENTE QUE NO TE VA A AGRADAR

Para quien haya podido sobrepasar los primeros dos puntos, que son “materiales”, llega uno clave. No todas las personas que pertenecen a la masonería te van a agradar. En ella, encontrarás una cantidad increíble de personas que pertenecen a todos los ámbitos de la vida.

La Masonería te exige que les llames hermanos. Es filantrópica y fraternal, por lo tanto uno de los objetivos de la Masonería es amar a la humanidad. Por lo tanto deberás de trabajar por hacer que aquellas personas que no te agraden sean como tu familia.

NO ES LO QUE PARECE

Hay aspirantes que llegan buscando a los grandes políticos y poderosos del país. La realidad es que no es así. Hay quienes llegan buscando oportunidades laborales. Tampoco es así. Hay quienes esperan ver pactos satánicos en medio de una bruma misteriosa mientras se les conceden sus deseos. ¡Mucho menos es así!

La Masonería es una escuela iniciática que busca la superación del hombre por medio de la Virtud. Busca que cada iniciado venza sus vicios, conozca sus facultades y sepa la verdad única y máxima de sí mismo, que se encuentra dentro de su ser. Que conozca su propia divinidad y pueda en algún momento alcanzar la inmortalidad.

Suena muy sublime ¿Verdad? Pero para que eso suceda, primero hay que trabajar. Hay que esforzarse. Hay que llegar sin pretensiones y dejar la soberbia de lado. Las puertas se abren para aquel que es humilde, paciente y abnegado. De otra forma seguirá tocando la puerta mientras está perdido en el mar de la ilusión.

ES ELITISTA

La Masonería no es para todos. Es para la minoría que está dispuesta a gobernarse a sí mismo y sobresalir. Exige que tengas dinero, tiempo y los valores necesarios para ser un hombre de bien. La mayoría de los aspirantes a la iniciación ni siquiera sobreviven al proceso de entrevistas. Ven de lo que se trata realmente y se asustan. Saben que no pueden con el compromiso. La Masonería es para los valientes que reconocen el reto y están dispuestos a superarlo.

Tal vez en la masonería no encuentres al presidente de la nación o al empresario más rico del mundo, pero lo que sí puedes encontrar, cuando conozcas a un verdadero Masón, es a alguien que ha

descubierto la fórmula para vivir su vida a plenitud y con prosperidad. Esa es realmente la élite. La

Masonería es para aquellos que se atreven. Es para los verdaderos Magos.